17 October, 2017

Crónica del Festival de Sitges 2017: Día 5

Lunes, 9 de octubre

Tras descansar (sólo un poco, no vaya a ser que nos relajemos) comenzamos la semana volviendo a subir el número de sesiones. Pasamos la mañana en el Auditori del Melià viendo dos películas de sección Oficial Fantàstic Competició. A primera hora, La villana / Ak-Nyeo (Jung Byung-gil, Corea del Sur), que combina tres géneros: acción, drama coreano y thriller. Es indiscutible que el primero es el que mejor lleva, brindándonos secuencias espectaculares en primera y tercera persona con una alta dosis de violencia y movimientos de cámara increíbles. El toque k-drama sorprende porque aparece de golpe, es breve y da un contraste necesario. Sin embargo, la parte thriller flojea considerablemente, pretendiéndonos engañar con giros de guión de manual que hace décadas que caducaron.

Más Allá de Sitges 2017 XVI: La Villana

Después de que nos de el aire, toca la opera prima Dhogs (Andrés Goteira, España). Dividida en tres partes, las dos primeras siguen a diversos estereotipos a través de un entramado de pequeñas historias. Desde sus primeros planos nos declaran qué vamos a ver y cómo seremos un espectador pasivo más ante la violencia. Su tercer acto subraya innecesariamente la tesis del director. Pese a haber quedado claro qué está ocurriendo realmente en la película, tenemos unos  veinte minutos más que lo hacen evidente, cayendo en el error de explicar literalmente lo que se podía deducir mediante sutilezas. Aun así, nos llevamos una sorpresa con esta proyección y apuntamos el nombre de Goteira.
Vamos a Retiro para retomar la sección Anima't con Tehran taboo (Ali Soozandeh, Alemania y Austria). El autor y su equipo se encontraron con una única opción para retratar el machismo opresor que reina en la capital de Irán: rotoscopia animada. Varios personajes cruzan sus caminos mientras sobreviven a las estrictas e injustas leyes iraníes. Un leve humor muy crudo está presente a intervalos mientras el drama y la denuncia social no cesan. Una película necesaria por lo que se atreve a mostrar con naturalidad, sin artificios ni trucos fáciles.


Nos quedamos en Retiro para ver Curvature (Diego Hallivis, Estados Unidos). Poco podemos decir acerca de ésta, pues apostamos por ella creyendo que veríamos más buena ficción científica y nos encontramos un casi telefilme con agujeros de guión y una conclusión previsible desde casi el principio. Parece ser que los viajes en el tiempo han quedado en manos de los pretenciosos que no quieren contar nada.

Terminamos en Prado con la Seven Chances del día: Mansfield 66/67 (P. David Ebersole y Todd Hughes, Estados Unidos y Reino Unido). Los responsables de Room 237 nos muestran su entretenido documental/biopic/musical sobre Janes Mansfield, gran estrella y símbolo sexual de los años cincuenta. A través de siete capítulos sabemos más sobre su persona, inteligente, atrevida y divertida. Y sobre sus coqueteos con Anton LaVey y su Iglesia de Satán. Planteado todo esto, la obra se recrea en las teorías acerca de la muerte de la actriz y sus posibles motivos.


Nos perdemos la ultraviolenta Brawl in cell block 99 (S. Craig Zahler, Estados Unidos), cuya presentación sacude el Auditori con la presencia de Udo Kier y Vince Vaughn.

13 October, 2017

PRESENTACIÓN DE CRAFT FILM FESTIVAL EN SITGES 2017

Craft Film Festival Barcelona presenta su segunda edición ni más ni menos que en el
50 aniversario del Sitges Festival Internacional de Cinema Fantástico de Catalunya primero con una ponencia en la carpa FNAC y luego invitando a cañas artesanales en la Sitgetana.

Nos explican que es un festival casero y cercano que nació desde el cariño con unos escasos 4.200€ obtenidos gracias a Verkami. Es una delicia ver que festivales de este estilo puedan surgir en tiempos en los que la cultura se ve restringida económicamente. Craft apuesta por el cine de distribución limitada, autoproducido, sin apoyo institucional ni mucho respaldo económico. Aquí tienen cabida aquellas producciones que no llegan a festivales grandes, no tienen un reparto famoso y tienen dificultades para ser exhibidos. Pero sobre todo priman los proyectos hechos con mucha pasión.
Nos dice el equipo que se trata de mostrar “grandes ideas con bajos presupuestos”. El año pasado recibieron 130 películas internacionales y la selección oficial se compuso de nueve títulos. De éstas, algunas han viajado por más festivales internacionales gracias a haberse estrenado en Craft Film Festival Barcelona.


Hasta el 25 de octubre la inscripción a través de filmfreeway.com es gratuita así que animaros a mandar vuestras películas de cualquier género, bien hecho, de autor y sobre todo Craft. 

11 October, 2017

Trobades amb el món audiovisual de Bibliocurts

Para los curiosos que busquen ampliar sus conocimientos o profesionales que quieran indagar en otros aspectos que desconocen del mundo audiovisual, os recomendamos este conjunto de cinco charlas sobre una variedad de temas a cargo de profesionales del sector. El Festival de Cortometrajes Bibliotecas de Barcelona (Bibliocurts) ya en su tercera edición que se celebrará del 20 de noviembre al 1 de diciembre, no para de crecer. Este año se han aliado con con Mecal, Festival Internacional deCortometrajes y Animación de Barcelona para llevar el cortometraje a los más jóvenes en sesiones familiares y para alumnos de institutos. También colaboran con el Zumzeig Cine Cooperativa para ofrecernos:

  •          Lunes 9 de octubre, 19h Guiones y Libros con Daniel Agudo, profesor de ESCAC.
  •          Lunes 16 de octubre, 19h Mirar por primera vez el cine experimental con Albert Triviño, programador en el Zumzeig.
  •          Martes 24 de octubre, 19h Hablemos de series. Viaje al lado oscuro de la familia norteamericana. De The Sopranos a The Americans con Iván Gómez, profesor de Blanquerna.
  •           Lunes 6 de noviembre, 19h La escritura en primera persona al cinema documental con Ariadna Ribas Álamo, programadora en el Zumzeig.
  •          Lunes 13 de noviembre, 19h Género e hibridaciones entre la ficción y el documental con Miquel M. Freixas programador en el Zumzeig.

La entrada es libre con aforo limitado para estas actividades y no por ser una actividad gratuita en una biblioteca pública tiene que ser muy distinto a una clase universitaria. Por lo menos la primera charla de la mano de Daniel Agudo fue bastante amena e interesante. Nos encontramos con gente de todas las edades, desde gente mayor interesada en entender mejor lo que ven a través de su ‘caja tonta’, gente que quiere adaptar libros a guion y hasta algunos alumnos del ponente. Agudo cauteloso empieza desde el principio y nos dibuja un esbozo de cómo debería ser un guion. Pero al ver que los asistentes interactuaban con él, pasó del típico Script 101 y nos introdujo en el mundo del guion. Nos explica que hay cinco grupos de adaptación.


  •    Del relato corto al largometraje (Blade Runner, Ridley Scott, 1982) donde hay que añadir contenido y personajes.
  •      De la novela larga al largometraje (Chacal, Michael Caton-Jones, 1997) donde hay que reducir significativamente el material. Algunos trucos, nos comenta Daniel Agudo, serían; condensar a varios personajes a los que les ocurre lo mismo en uno, descartar o unir varias situaciones que se repiten y resaltar la más dramática.
  •        Adaptar obras íntegramente para un largometraje (El Señor de los anillos, Peter Jackson, 2001 y Hamlet Kenneth Branagh, 1996)
  •      De la unión de varios pequeños relatos para un largometraje (Vidas Cruzadas, Robert Altman, 1993)
  •    Ghost adaptations, que son básicamente cuando el texto original no sale en los créditos (O’Brother, Coen Brothers, 2000).

Nos pone ejemplos de segmentos en video para entender mejor estos grupos y con cada ejemplo conocemos mejor las intenciones de los guionistas, hasta que acabamos pensando como un guionista que quiere adaptar un texto. Agudo no solo nos regala información, nos hace pensar de manera activa en cómo adaptaríamos distintas situaciones como por ejemplo, la vida del Pingüino de Batman y si coincidimos con Tim Burton en Batman, 1989 o Clint Eastwood con American Sniper, 1994. ¿Cómo lo haríamos? ¿Qué haríamos diferente? ¿Por qué? Llegamos a la conclusión de que los guionistas y directores se pueden permitir licencias creativas a la hora de adaptar libros porque escogen la música, el sonido, los tiros de cámara y la velocidad, elementos que no tiene la narrativa escrita. Sobre todo, los guionistas tienen que investigar más allá del libro en cuestión, se tienen que empapar de anécdotas externas y del contexto histórico para mezclarlo con la actualidad. Lo importante es buscar la empatía del espectador y la fórmula más usada y la que parece funcionar mejor es la del LOVE&DEATH (Titanic, James Cameron, 1997 y Doctor Zhivago, David Lean, 1965).

Estas charlas van dedicadas a todos por igual porque no hace falta haber estudiado cine para entender de qué van y si has estudiado cine, siempre hay un nuevo punto de vista o aportaciones que te pueden ayudar a seguir construyendo y creando.




09 October, 2017

Crónica del Festival de Sitges 2017: Día 4

Domingo, 8 de octubre

Optamos por tomarnos un descanso y dedicamos sólo la tarde para ver tres películas. En Retiro vemos Mom and dad (Brian Taylor, Estados Unidos), la primera que vemos de la sección Oficial Fantàstic Competició. Por motivos irrelevantes, todas las madres y padres sienten el impulso de asesinar a su retoños de cualquier forma. En resumen, Nicolas Cage y Selma Blair quieren matar a su hija y a su hijo. Media película está centrada en el planteamiento de la situación y, pese a su esfuerzo en mostrar situaciones dotadas de humor negro, no llegamos a ver nada realmente atrevido o rompedor. La otra mitad es lo que hemos venido a ver. Cage, aceptando su condición de meme, nos regala caras, gestos y frases que hacen estallar a la sala en risas y aplausos. Sin embargo, y pese al recorrido del director, esta segunda parte tampoco llega a ser lo que se nos promete y en ningún momento se sale de la zona de seguridad. En una película con decenas de muertos apenas vemos ni muertes ni sangre. El festival nos hace un recordatorio de la doble moral estadounidense.


En Prado vemos Marjorie Prime (Michael Almereyda, Estados Unidos y España), dentro de Noves Visions One. Adaptando una obra de teatro, nos encontramos con una profunda obra de ficción científica, género que año tras año se ha ido pervirtiendo hasta llegar a perder aquello que lo caracteriza. Con los avatares de personas fallecidas como tema principal, la película gira en torno a cómo construimos experiencias a partir de nuestros recuerdos, nuestras versiones de los acontecimientos que vivimos. Un pequeño y excelente reparto interpreta tanto a sus personajes como a las versiones de éstos que sus familiares elaboran a partir de sus visiones personales. Con delicadeza y humildad, vemos algo mucho más humano que la mayoría de blockbusters que afirman tocar los mismos temas.


Por último, empezamos una de nuestras secciones favoritas (si no la que más tenemos en cuenta), Seven Chances. Death line (Gary Sherman, 1972, Reino Unido) es la primera película que se proyecta dentro de ésta, en la cual se nos narra, en forma de slasher policíaco, una pequeña alegoría sobre las clases sociales. Pese a su intención de dejar claro quiénes llevan tiempo oprimiendo y quiénes son los oprimidos, Donald Pleasence, que representa a los primeros, roba muchísimo protagonismo con todas sus escenas. Aun así, nos retiramos habiendo visto una joyita que combina terror y humorr. Y con la aparición estelar e hilarante de Christopher Lee.


Además de numerosas presentaciones y debates, destacamos que el cinematógrafo Juan Mariné (Mil gritos tiene la noche, 1982) recibe la María Honorífica.

08 October, 2017

Crónica del Festival de Sitges 2017: Día 3

Sábado, 7 de octubre

Si empezamos viendo tres películas en un día para después pasar a cinco, hoy subimos al máximo que cuerpo y mente nos permiten ver: seis. A primera hora vemos otra entrega de la Secció Oficial Fora de Competició. Vuelve un querido del festival con Muse (Jaume Balagueró, España).  Adaptando una novela fantástica española, la película gira en torno a la inspiración y las musas. Convierte a estas en seres poderosos que, desde hace siglos, han estado influenciando y manipulando a los poetas más famosos de la historia. Sin embargo, tras plantear una serie de normas para estos personajes, éstas dejan de seguirse y la supuesta amenaza de las musas apenas es notable, ni mucho menos atemoriza. Además, cuando la película pretende ser un thriller fracasa en seguida, haciendo que los protagonistas tengan en bandeja todas y cada una de las pistas necesarias para revelar el misterio principal.
Nos vemos obligados a elegir entre Argento (acompañado de Guillermo del Toro) y Friedkin. Suspiria (Dario Argento, Italia) coincide incomprensiblemente con Sorcerer (William Friedkin, Estados Unidos), ambas en distintas subsecciones de Sitges Classics. Nos decantamos por la segunda y vemos un clásico que, pese a no ser de género fantástico, sí que llega a aterrorizar y provocar una tensión gracias a su excelente puesta en escena y secuencias muy, muy arriesgadas de filmar. Tras la proyección, Friedkin nos cuenta diversas anécdotas que enriquecen la sesión.


Sessió Especial en Retiro. Ana Lily Amirpour nos presenta su segundo largometraje, The bad batch (Estados Unidos). Tras exagerados aplausos y vitoreos por parte del público, vemos una película que durante dos tediosas horas no va a ninguna parte. Todo es estética, pero ni siquiera aprueba en ese apartado. Personajes que van y vuelven de escenarios sin motivo alguno, escenas musicales gratuitas o diálogos absurdos y pretenciosos adormecen a media sala (aunque entusiasman a la otra mitad). La confirmación de que lo que acabamos de ver no habla absolutamente de nada nos la da su propia directora cuando, tras la pregunta de una espectadora respecto a la flexibilidad de la moral y la ética según contexto, ésta se queda en blanco y no sabe que contestar. 

Permanecemos en Retiro para ver una de Anima't, Loving Vincent (Dorota Kobiela y Hugh Welchman, Polonia y Reino Unido). El principal aliciente con el cual se presenta es la técnica con la cual se ha realizado, mediante un cuadro al óleo por fotograma. Sin embargo, aprovecha esto de manera limitada y se centra en mostrar, a través de ficción más o menos rigurosa, diversas opiniones sobre el pintor tras un año de su muerte. Es de agradecer que no caiga en la pretensión de ser un biopic definitivo ni de ir a por la lágrima fácil.



Vamos hasta Prado a ver dos dentro de la sección Noves Visions OnePirmdzimtais / Firstborn (Aik Karapetian, Letonia) tocó un tema relevante como la fragilidad de la masculinidad con un ligero punto fantástico. Pese a construir poco a poco un clímax que parece apuntar a lo sobrenatural, la historia lo deja a un lado, a la vista, pero apartado. Acaba teniendo más protagonismo la figura del hombre que la de la mujer, que termina en muy segundo plano pese a la fuerza que tiene durante el planteamiento.

La sexta y última que vemos bien entrada la noche es Kuso (steve, Estados Unidos). Su autor, más conocido por su nombre artístico musical, Flying lotus, plasma su ansiedad respecto al Big one, el terremoto devastador que se prevé que tendrá lugar a lo largo de la falla de San Andrés. Para ello combina cuatro historias, secuencias animadas y pequeños gags con un humor escatológico (nivel medio) y muchas raciones de pus, mierda y semen. Sin discurso alguno y con la intención de echar una risas, cerramos la jornada rompiendo algunos tabúes como ver un pene en pantalla o que una criatura transdimensional te haga un aborto express.


Mientras tanto, Santiago Segura recibe el Premi Màquina del Temps y Susan Sarandon, antes de una proyección golfa de The Rocky Horror picture show (Jim Sharman, Estados Unidos), el Gran Premi Honorífic.

07 October, 2017

Crónica del Festival de Sitges 2017: Día 2

Viernes, 6 de octubre

Comenzamos el día en Auditori con una película de la sección Oficial Fantàstic Fora de Competició, la nueva entrega del Universo Conjuring, Annabelle: Creation (David F. Sandberg, Estados Unidos). Genérica a más no poder, cumple diversos tópicos de los géneros clásicos de casas encantadas y fantasmas. Únicamente pretende dar cuatro sustos y enriquecer la franquicia en crecimiento. Y como lleva a cabo ambas misiones hasta el final, aprueba pese a resultar ligeramente alargada por hacernos seguir a bastantes personajes durante sus últimas secuencias. En un pequeño descanso entre proyección y proyección, visitamos la carpa de Samsung VR Experience para ver un par de cortometrajes en realidad virtual. Pese al esfuerzo por ubicar al espectador en medio de la acción, notamos que todavía le quedan años de desarrollo a esta tecnología, además de un buen guionista encargado de darle algo de valor a los cortos.
Vamos hasta Retiro para ver dos seguidas. Primero, Housewife (Can Evrenol, Turquía), de Panorama Fantàstic. Un relato sencillo en el cual la protagonista accede a recibir ayuda de un mentalista para superar un trauma infantil. A partir de ahí, empieza una montaña rusas de capas de recuerdos y señales premonitorias que culminan en un grotesto clímax. Por llevarnos hasta una conclusión satisfactoria, un festival gore con tinte satánicos, la sala aplaude la película entusiasmada. La segunda es una de Anima'tThe night is short, walk on girl (Masaaki Yuasa, Japón). Frenética de principio a fin, asistimos a una serie de eventos y personajes con distintos objetivos. Todo en una noche, bebiendo contínuamente (sabiendo cómo) o haciendo apología de la lectura (y de su acceso por parte de cualquier persona). Con momentos tiernos y secuencias musicales incluídas, la obra rompe algún que otro tópico y concluye alejándose del estilo más habitual del anime japonés.


Entrada la tarde nos desplazamos hasta Prado por primera vez para dos proyecciones: Kaygi / Inflame (Ceylan Özgün Özçelik, Turquía), dentro de Noves Visions One, y The biggest thing that ever hit Broadway (Marcus Thompson, Reino Unido y España), de Noves Visions Plus. La primera sigue a una periodista frustrada por la manipulación mediática que encuentra día a día. Más allá de eso, la película combina adecuadamente drama y fantástico para hablar sobre el olvido respecto a acontecimientos históricos graves y relevantes. Con la segunda, sin embargo, nos topamos con uno de los grandes batacazos del festival. Presentada como una obra maestra musical, homenaje al cine de los años veinte, la película es un despropósito de dos horas que se hacen eternas. Tramas mal hiladas y alargadas, números musicales ridículos, humor burdo, cambios (no justificados) en la resolución de la imagen... Cerramos el día con una de las peores películas de esta edición.

06 October, 2017

Crítica de Blade Runner 2049. Villeneuve cogiendo el testigo de Scott

¿Qué representa para un cineasta poder continuar una historia de un film de culto como sería Blade Runner? El cine de culto de nuestros días, ha llegado a su punto más álgido donde el cine actual (en relacion sobre todo a las majors) ha perdido ese carisma y poder tan emblemático que traían antaño. Sus mensajes ahora resultan ser repetitivos y arriesgarse no es una opción muy elocuente en nuestros días.

Ya hemos sido testigos de cómo otros films de renombre han intentado continuar su estela de culto y su camino les ha llevado directamente al desfiladero de los films perdidos. Total Recall, Robocop, Indiana Jones, Star Wars… Y la lista continúa. Por ese motivo cuando iniciamos esta crítica preguntándonos ¿Qué representa para un cineasta poder continuar una historia de un film de culto como sería Blade Runner? Deberíamos ser conscientes de que continuar una historia como esta, no requiere intentar copiar plano a plano lo sucedido en su predecesora (tal y como en su día llevo a la perfección Haneke con su Funny Games). Tampoco que los personajes deban ser calcados en su personalidad. Ni mucho menos que como pasó en la última Star Wars… Que la historia se vuelva a repetir con la idea simplemente de rendir un homenaje de dos horas, tal y como hizo J.J. Abrams.

Por suerte para el cine y sobre todo nosotros, los amantes de este icono del género. Denis Villeneuve, director de Blade Runner 2049 no ha intentado hacer un Abrams. Sino más bien un Villeneuve con esencia de Ridley Scott. Demostrando porque sus trabajos en La llegada y Prisioneros, le han llevado le han llevado a la silla del director de este ambicioso regreso.

A día de hoy cuando ya miles de fans hemos visto críticas del film, no podemos obviar el gran aire fresco que ha resultado comprobar que Blade Runner 2049 funciona, pero no solo eso. Sino que además supera a su predecesora. Y ahí ya es donde se adentraría el debate de esta película.

Todos conocemos (o deberíamos conocer) a Philip K. Dick. Él solito creó básicamente a los robots que conocemos en el celuloide y quien de sus manos salió la novela que inspiro a Ridley Scott dirigir esta maravilla del séptimo arte que llegó a los cines en 1982. Por aquel entonces nuestra sociedad era distinta, los ambientes distindian mucho de lo que es hoy en día y el cine entretenia a la par de que concienciaba. Nadie había visto nada como aquel Blade Runner, y tal fue su punto vanguardista que pocos supieron en ese momento que estaban presenciando el nacimiento de una película de culto. Ahora a unos pocos (cambios generacionales) Blade Runner le podría resultar lenta, forzada, poco realista y sobre todo demasiado elocuente de lo que se está acostumbrado. Pero aun así los que saben de buen cine, reconocen una genialidad cuando le dan al play en sus televisores.

Por otro lado ahora tenemos Blade Runner 2049. Un film que llega con la estela de culto sin ni siquiera haberse estrenado por todo el hype que ha generado y razón no le falta. El film respira esa esencia que se presenció hace treinta y cinco años en los cines. Sus personajes siguen siendo fríos y cálidos al mismo tiempo y la existencia humana sigue poniéndose en entredicho a través de humanos y replicantes. Parte de culpa lo tiene esa gran simbiosis que han formado Villeneuve / Scott en dirección y produccíon ejecutiva respectivamente, de igual manera que han hecho el guionista Hampton Fancher que repite guion tres decadas despues, junto a Michael Green, responsable entre otras cosas de la sensacional Logan. A los que además habría que añadir dos piezas más que se han juntado en este gran rompecabezas, que son el compositor Hans Zimmer que siguiendo su estela de Dunkirk ha entregado otra maravilla más sonora, y sobre todo al director de fotografía Roger Deakins, quien nos ha entregado una de las maravillas visuales del año.

Estos componentes han conseguido que la magia y la esencia de la original respire en todos sus poros. Todo ello redondeado con una aparición estelar del buque insignia de esta historia, Harrison Ford.

Y a partir de aquí es donde entra la parte en discordia de esta disyuntura en la que resulta complejo no comparar ambos metrajes, a pesar de no ser algo muy acertado. Ambas aportan historias ligadas entre si y plantean de forma similar la esencia de que es la vida y el sentimiento humano. Por su parte Scott lo hizo a su manera algo tosca e inglesa que tan bien le sentó a la original, y Villeneuve ofreciéndonos unas pausas mayores y una elegancia que se presenció débilmente en Blade Runner.

Blade Runner 2049 basa su historia en un argumento generalmente solido. Vale que la historia del film, un poco se puede ir intuyendo a cada paso (pero sin exagerar), en cambio en ningún momento intenta explotar ese afán por meter guiños de la cinta original para deleite de los fans. Lo que es de bastante agradecer y salva a la película dándole su propia vida.

En resumidas cuentas. Blade Runner 2049 podría resultar tediosa en algún momento que intentar se inteligente cuando el film necesita ir a un enfoque más directo. Pero en general hablamos de una secuela muy digna y un film independiente de la original bastante notable que nos enseña que aún hay esperanza en el cine y que la dirección autoral ofrece atisvos de perdurar en las grandes producciones.

Crónica del Festival de Sitges 2017: Día 1

El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Festival de Sitges de aquí en adelante, llega a su quincuagésima edición. Celebrando su aniversario con el Conde Drácula como imagen principal, el evento ofrece una cantidad (quizás demasiado) amplia de títulos para ver durante diez días. Título Original vuelve a estar presente de principio a fin para recibir una dosis determinada, variada, la cual queda reflejada en estas crónicas sin dejar a un lado la programación más destacable.

Jueves, 5 de octubre

Comenzamos el festival en Auditori con la película que lo inaugura: The shape of water (Guillermo del Toro, Estados Unidos). Siguiendo el esquema planteado en Crimson Peak, del Toro ha vuelto a dirigir una película de corte clásico con la fotografía y los efectos visuales actuales, marca de su obra. Sin embargo, lo que en un principio parece algo similar a El laberinto del Fauno termina convirtiéndose en una fábula sin moraleja, donde la fantasía es completamente gratuita. Con la intención de provocar misterio alrededor del monstruo protagonista, desconocemos completamente todo lo que le rodea y apenas podemos empatizar con él, dejándonos fríos ante las escenas que protagoniza. Además, sus personajes secundarios apenas hacen avanzar la trama principal, dejándose ver de vez en cuando sólo para que la historia tenga más de una capa. Su dirección de arte y ritmo hacen que no aburra, pero la sensación final, pese a todo el envoltorio de cuento de hadas, nos deja indiferentes.

Nos movemos hasta Retiro para ver las otras dos películas del día, dentro de la Secció Oficial Fantàstic. Primero vemos Science fiction Volume one: The Osiris child (Shane Abbess, Australia). La cosa es un intento de regreso a la scifi de los ochenta. Un intento muy, muy fallido. Dividida en capítulos para justificar una narrativa nefasta, vemos a dos personajes luchando por sobrevivir en Osiris, la primera colonia de una planeta en proceso de terraformación, para rescatar a la hija de uno de éstos. La acción está dirigida de manera horrible. Los personajes van y vienen. Y un final abierto da la sensación de que toda la película ha sido un prólogo para otra historia para la cual apenas nos han generado interés. Lamentable.

Después vemos The endless (Justin Benson y Aaron Moorhead, Estados Unidos). Ambos directores protagonizan una historia claramente influenciada por Lovecraft, pero de manera inteligente, pues no cae en referencias poco sutiles como solemos ver. Con pocos elementos como un par de localizaciones y un reparto reducido pero bien escrito, la película consigue lo que pretende. Sin grandes pretensiones, vemos un relato de terror bien llevado de principio a fin que no patina en ningún momento. Y gracias.


Aquí cerramos la jornada de hoy, ligeramente decepcionados por lo visto y algo alarmados por la programación en general. Pero aquí seguiremos, una vez más, fieles al fantástico.

16 October, 2016

Crónica del Festival de Sitges 2016: Día 9

Sábado, 15 de octubre



¡Nuestro último día! Nos despertamos ligeramente tarde, pues la parte social del festival, que consideramos vital, también necesitó tiempo la noche anterior. A media mañana vamos a ver una sesión especial de Secció Oficinal Fantàstic y la única que veremos de animación en 3D: Gantz: O (Keiichi Sato y Yasushi Kawamura, Japón). La franquicia Gantz sigue creciendo y, en este caso, una nueva película complementa al anime. Dicha franquicia sigue una premisa sencilla y loca, aderezada con humor negro y sexual y una violencia gore. Cuando el protagonista muere asesinado, aparece en una habitación con más personas y una esfera negra. Estas le explican que deben seguir una especie de juego, siguiendo determinadas normas para eliminar amenazas extraterrestres, ganar puntos y poder recuperar su vida anterior.


Vendida como una especie de spin-off, la película adapta un arco argumental que podría funcionar independientemente. El problema llega cuando las presentaciones son excesivas, sólo hay un protagonista real y, lo peor de todo, desaparecen algunas características de la saga. El sexo es nulo, apenas hay humor negro y el gore es demasiado leve. Esto se compensaría si lo que hay en su lugar mereciera la pena, pero lo que hay son numerosas heroicidades al más puro estilo norteamericano, abandonando el espíritu Gantz que tanto público esperaba.

Tunnel (Kim Seong-hun, Corea del Sur), la cual está dentro de la sección Òrbita, es nuestra siguiente película. De nuevo, tenemos que ver cine surcoreano para encontrar el equilibro perfecto entre tragedia y comedia. Un túnel colapsa mientra una persona lo está atravesando en coche, quedando atrapada. Su lucha por sobrevivir y las acciones políticas y personales que se toman en el exterior para el rescate son tan humanas que la película nos atrapa. En lugar de escenas lacrimosas o momentos de acción inexplicables, en Tunnel encontramos a personas lidiando con un problema a través de varios días. 


Nos arriesgamos mucho con otra sesión especial de Secció Oficinal Fantàstic: Yoga hosers (Kevin Smith, Estados Unidos). Sabemos que es un spin-off de su anterior obra, Tusk, y que más que nada es una broma entre colegas y familia. Protagonizan la hija del director, Harley Quinn, y la de Johnny Depp, Lily-Rose. Y a los pocos minutos de empezar comprobamos que sí, que estamos ante una chorrada descomunal que, seguramente, ha sido divertida de realizar. Pero parece un sketch alargado. Una gracieta que apenas tiene en cuenta al espectador. Y esto no tiene por qué ser malo, pero es que tampoco parece tenerse en cuenta a sí misma.

Abandonamos Tramuntana corriendo para dirigirnos a Prado. Llega nuestra última película del Festival de Sitges 2016. La última Seven ChancesArtist of fasting/El artista del hambre (Masao Adachi, Japón y Corea del Sur), una producción muy especial tanto por el relato que adapta, obra de Kafka, como por la biografía de su director. Adachi dejó el cine en los setenta para unirse al Ejército Rojo Japonés. Tras vivir en Líbano y ser arrestado por viajar ilegalmente, pasó un tiempo en prisión y fue deportado a Japón, donde volvió a ser arrestado por el mismo motivo. Actualmente vuelve a dirigir, pues apenas puede salir de su país de origen y se siente terriblemente impotente e inútil. Sabe lo que está sucediendo, comprende su sociedad y las demás, conoce por qué hemos llegado hasta aquí. Así que adapta un pequeño relato para poder gritar.


Adachi dirige, pero claramente él es el artista del hambre que protagoniza la película. Un hombre que, sin motivo aparente ni previo aviso, empieza una huelga de hambre en un punto cualquiera de la ciudad. A partir de ese momento, todas y cada una de las reacciones a su alrededor reflejarán lo que Adachi sabe. Numerosos personajes secundarios irán acercándose al artista del hambre para manifestar diversas políticas, emociones y reacciones. Muchas las comprendemos, otras tantas se nos escapan. El retrato del todo actual es demoledor. Hemos cerrado nuestro paso por el festival con una película que va más allá del fantástico y del cine, incluso de la política.

Mientras tanto, se anuncia el palmarés de esta edición y llueven acuerdos y desacuerdos. Somos incapaces de juzgar, pues decidimos omitir de nuestra programación la ganadora de premio a la Millor Pel·lícula, Swiss army man. Comprendemos tanto la elección del jurado principal como las de los demás. Nos enorgullece que The neon demon, The handmaiden, The wailing, Your name. y Raw hayan recibido premios. Pronto veremos en el Festival de cine de Terror de Molins de Rei la mayoría de premiadas que nos hemos perdido, como Train to Busan, The girl with all the gifts, Under the shadow, I am not a serial killer y The autopsy of Jane Doe. En la clausura, Christopher Walken (The deer hunterThe Dead Zone) recibe el Gran Premi Honorífic. Pasada la medianoche, nos dirigimos a la fiesta de despedida, para encontrarnos con la que ha sido nuestra familia durante nueve días. Ha sido una buena edición que, para bien o para mal, ha sido más diversa que nunca. El año que viene tocará celebrar el quincuagésimo aniversario con Drácula como tema principal y Guillermo del Toro como padrino.

¡Larga vida al fantástico!

15 October, 2016

Crónica del Festival de Sitges 2016: Día 8

Viernes, 14 de octubre



Nos despertamos con tiempo, desayunamos decentemente y vamos a hacer cola en Auditori. De buena mañana vamos a por una de las más esperadas, competidora dentro de Secció Oficial Fantàstic Competició 49: The neon demon (Nicolas Winding Refn, Estados Unidos, Francia y Dinamarca). Como nos informaron días antes, Refn estará ausente durante todo el día, sin poder presentar las películas que ha traído. Pero un pequeño, divertido personal vídeo introductorio nos abre paso a la proyección. Las expectativas y previsiones son casi inevitables, tanto para los fans acérrimos del autor como para sus mejores detractores. Y nada más apagarse las luces, el ambiente dentro de Auditori se transforma.


Primero, a través de la música y muy poco después, mediante la imagen. Ritmos electrónicos y fotografías bellas, frías o tiernas, nos arrastran hasta el ambiente siniestro de una ciudad de Los Angeles que creemos conocer. Durante dos horas tenemos la vista fija en la pantalla. Es muy probable que ya conozcamos el discurso de la historia que se nos muestra, pues podemos estar familiarizados tanto con el superficial mundo de la moda como con la lucha eterna por poseer una belleza inalcanzable. Es con todas las herramientas disponibles, además de música y fotografía, con lo que Refn nos hipnotiza. Los diferentes aspectos de la feminidad y la masculinidad, representados por el diverso reparto, y los evidentes detalles simbólicos enriquecen una sencilla historia para hacer de esta un bello retrato sobre la caza y obsesión de la belleza física. Oímos quejas de que todo parece un homenaje a la actriz principal, mostrándola constantemente. Pero es que hay intención hasta en la elección de la artista que suena durante los créditos finales.

Tras dejar que nos dé algo de aire fresco para recuperarnos, vamos por segunda vez a Tramuntana para ver La región salvaje (Amat Escalante, Dinamarca, México, Francia y Alemania), de la sección Noves Visions One. Con el área rural de México como escenario, la producción nos presenta un drama con varios personajes con vínculos familiares. Cada uno tiene sus propios deseos reprimidos, tanto emocionales como sexuales, y para reconocerlos y aceptarlos entra en sus vidas una misteriosa mujer. Y una misteriosa criatura. Escalante rompe más tabúes a través de un fantástico que se acerca más al realismo mágico. Las relaciones tóxicas, la sexualidad reprimida y el ansia de placer son los principales temas que vemos en una película que, para variar, ya ha sido tildada de provocadora, morbosa e incluso homófoba.


Regresamos a Prado para la última sesión de Red Planet Marx: Test pilota Pirxa/El test del piloto Pirx (Marek Piestrak, Unión Soviética, 1978). En esta ocasión estamos ante el ya habitual argumento de "descubrir quién es un robot". El piloto espacial Pirx es el encargado de tal tarea durante una misión, pero al poco tiempo de comenzar la prueba, comprobamos que el nivel intelectual de los personajes va más allá de los típicos engaños y giros de guión en el último momento. La supervivencia personal o el altruismo son las dos caras que encontramos en la tripulación. Y nos place bastante ver esta combinación, necesaria y poco a poco más ausente, entre ficción científica y moral. Lejos de tener una conclusión basada en la acción, se debate acerca del por qué de los actos del protagonista.

Hoy tampoco nos perdemos la Seven Chances, que en esta ocasión es una retrospectiva presentada por Nicolas Winding Refn: Terrore nello spazio/Terror en el espacio (Mario Bava, Italia y España, 1965). Refn ha dirigido la restauración y nos la ofrece, vía vídeo, como un regalo. Volvemos a ver un precedente, pues tanto a nivel narrativo como visual, encontramos numerosos elementos que nos recuerdan a Alien (Ridley Scott, Estados Unidos, 1979). Tenemos en cuenta su contexto, año y países de producción, y disfrutamos de un clásico tapado por otros clásicos. Incluso vemos como ventaja el estilo de la década, teniendo como resultado una fotografía que combina colores chillones y sombras por doquier. Una historia terrorífica de ficción científica con un final al más puro estilo The twilight zone


Teniendo libre la noche, salimos para encontrarnos con compañía para charlar y beber, pues el festival se acerca a su fin y tenemos mono de debatir alegremente. Como si fuera lo más normal (en este caso lo ese) a la 1:00 nos encontramos a Dolph Lundgren (Rocky IV, The punisher) en la alfombra roja, yendo a recoger su premio Màquina del Temps. Y es que en cada cine empieza una maratón distinta, en las cuales hay películas que nos perderemos sí o sí, pues la mayoría son de las secciones Midnight X-Treme y Panorama Blood Window. El cine no descansa.